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Sello de calidad Medicina 21

Edurne Pasabán, la increible mujer de los 14 "ochomil"
"Yo tengo los dedos de los pies muy afectados a nivel articular, lo cual me provoca muchas molestias y dolor al entrenar"

En 2004, Edurne consiguió coronar la cumbre del K2 y seguir con vida, rompiendo la maldición que parecía pesar sobre sus antecesoras, pues todas las mujeres que anteriormente subieron al K2, murieron en la bajada o en otros ocho miles.
En esta entrevista en exclusiva a Bioiberica, nos cuenta como supera día a día las dificultades que le plantea este apasionante deporte.


Edurne Pasaban, nació el 1 de agosto de 1973 en Tolosa, Guipúzcoa. Se inició en el mundo del alpinismo desde muy joven, acrecentando paulatinamente el nivel de dificultad de sus expediciones.

Edurne, una de las pocas alpinistas especializadas en las expediciones a los ocho miles himalayos, es una mujer que ha convertido su vida en un desafío a la Naturaleza.

Para cuidar nuestro sistema inmunológico, en el CAR trabajamos mucho la alimentación y suplementación nutricional
Eres la mujer española con más cumbres alcanzadas, pero hasta llegar aquí has vivido experiencias únicas, seguro que algunas geniales y otras muy duras. De tu caja de memorias, sácanos el recuerdo más dulce y el más amargo.

Me quedo con el momento que estoy viviendo ahora, porque han sido muchos años implicada en un deporte en el que tienes que buscarte mucho la vida. Se puede decir que hasta hace sólo dos años no me he convertido en profesional, teniendo ya unos sponsors y gente que me apoya. A partir de aquí ya puedes dedicar todo tu tiempo a entrenar. Hoy no sólo tengo el reto de acabar los 14 ocho miles, además puedo vivir de lo que a mí me gusta.
El momento más duro es cuando pierdes un amigo o tienes un accidente. En el año 2004 fui al K2 y tuve muchos problemas en la bajada, incluso me tuvieron que amputar dedos del pie. Allí me planteé si valia la pena lo que estaba haciendo. Toda aquella situación me llevó a caer en una depresión bastante dura, de la que pude salir gracias a mis amigos, a mi familia y también a que soy una persona muy luchadora.

¿Qué es lo que os lleva a practicar un deporte tan arriesgado?

Yo nací en un ámbito de familia muy arraigada. Mis padres tienen una empresa y mi vida iba ya muy predestinada a dedicarme a ello. Estudié ingeniería y parecía que ya estaba claro cuál iba a ser mi futuro profesional, pero no me hacía plenamente feliz. La montaña en cambio, era como un reto para mí y yo creo que en esta vida tienes que apostar por las cosas que tú quieres. Mi objetivo era conseguir vivir de este deporte, porque la montaña me apasiona y me da libertad.

Sólo te faltan dos cimas, el Shisha Pangma y el Annapurna (situadas en Tibet y Nepal) para llegar a los 14 "ocho miles". ¿Cómo vives actualmente esta meta que te has marcado?

Ahora mismo me siento muy bien porque tengo más experiencia y más tiempo para prepararme físicamente.¡Espero poder superar este proyecto en 2010!

¿En qué consiste tu preparación física?

La preparación física me la supervisa el CAR de Sant Cugat. Allí trabajo sobre todo la capacidad aeróbica, hago entrenamientos de larga duración, bicicleta por la mañana durante 2 ó 3 horas y por la tarde voy al gimnasio o a correr al monte durante una hora y media. Dentro del CAR, también cuento con la atención médica y de los fisioterapeutas.
Esto lo valoro mucho, porque el que te den unas pautas de alimentación y te ayuden cuando tienes cualquier problema de salud, no tiene precio.

En el año 2005, recibiste el premio a la mejor deportista del año (eres la mujer española con más cumbres alcanzadas); premio concedido por el Comité Olímpico Español. ¿Qué sentiste al recibirlo?

¡Fue una gran satisfacción! Este es un paso más para conseguir que se hable de alpinismo, no solamente cuando hay una desgracia. No debemos olvidar que la gente que hace alpinismo son deportistas super preparados, cuyo objetivo es llegar a la cima de una montaña. Me agrada mucho que el alpinismo quedara reconocido por el Comité Olímpico Español.

¿Cuáles son los problemas de salud que más pueden afectar a alguien que practica el alpinismo?

Lo primero que se ve afectado cuando estás a una gran altura es la falta de oxígeno y esto provoca una atrofia en la musculatura. Por eso, no conviene ir "súper cachas" porque el músculo te come el oxígeno y eso naturalmente no es lo que buscas. Debes conseguir un equilibrio a nivel muscular. Nosotros además, tenemos un gran problema y es que nos alimentamos muy mal. En este asunto me está ayudando mucho la doctora Vicky Pons del CAR.

¿Qué coméis allá?

Alimentos envasados al vacío y liofilizados. Al final te aburre tanto lo que estás comiendo...

¿Cuántos días tardáis en hacer una cima?

Más o menos un mes. En el campo base me alimento bien, pero en altura como muy mal y eso hace que no rinda lo que tengo que rendir. De hecho, en la bajada del K2 me dio una pájara por no haber comido ni bebido nada durante 48 horas. Entonces, a 7.000 metros de altura me tiré y les dije: ¡iros y dejadme morir aquí!... porque no podía más. Dios mío, ¡qué experiencia! Sí, fue durísimo, ¡aquel día le vi las orejas al lobo!

En vuestro caso, que hacéis viajes a lugares lejanos, con cambios muy bruscos de temperatura y haciendo estos sobreesfuerzos físicos tan increíbles... ¿cómo cuidáis vuestro sistema inmunológico?

Como te decía, en el CAR trabajamos mucho todo el tema de la alimentación y suplementación nutricional. Cada mañana tomo 4 ó 5 pastillitas que me ayudan a complementar mi dieta.

Y ¿a nivel articular? ¿Qué articulaciones sufren más?

Yo tengo los dedos de los pies muy afectados, sobre todo a causa del frío. De hecho, me han quedado agarrotados como si tuvieran artritis, lo cual me provoca muchas molestias y dolor al entrenar. En el CAR también me tratan esta problemática con masajes articulares.

Además, eres colaboradora de la Fundación Montañeros en el Himalaya

En esta fundación nos centramos sobre todo en la educación de los niños. Nosotros creemos que la mejor ayuda que podemos dar a un país para que progrese es tratar el problema desde la base: con la educación. La filosofía de esta gente es que un niño es más provecho si trabaja desde los cinco años que si va a la escuela con esa edad. Igualmente, el poco dinero que tienen no lo pueden emplear llevando a su hijo a la escuela. Nosotros queremos colaborar en esto, creando becas para que estos niños puedan recibir una educación que les ayude a mejorar su futuro.

A Edurne se le nota la pasión en todo lo que hace. Desde Bioibérica le deseamos mucha suerte en las dos cimas que le faltan para conseguir los 14 ochomiles.
¡Sigue disfrutando de tu libertad en la montaña!



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