|
Tendinitis de los abductores Es una lesión frecuente en los futbolistas
La tendinitis de los abductores es una de las patologías más frecuentes en aquellos deportes que exigen desplazamientos potentes en carrera, en salto o con cambios bruscos de dirección. Uno de los deportes en los que se observa una mayor incidencia de dicha lesión, es el fútbol, ya que además de desplazamientos, exige la ejecución de técnicas de impacto (con balón), con lo que el estrés sobre dichos músculos es aún mayor.
CLINICA
El dolor se localiza a nivel de la ingle y se irradia hacia la región antero-interna del muslo, siendo especialmente agudo durante los desplazamientos laterales y los golpeos con la cara interna del pie. La palpación del tendón y del músculo, así como la aplicación de resistencia en oposición a la aducción de la pierna, terminan de situar la localización exacta de la lesión. En una fase inicial, el dolor se presenta únicamente durante la realización de gestos que exigen movimientos rápidos y potentes, permitiendo el desarrollo de una actividad cotidiana normal (fase aguda). Pero a medida que progresa la lesión, se vuelve imposible la realización de movimientos tan habituales como cruzar las piernas en sedestación, andar o incluso permanecer de pie. Llegados a este extremo, la movilidad coxo-femoral se verá limitada incluso aún cuando ésta se efectúe de forma pasiva (fase crónica).
| “ |
El dolor se localiza a nivel de la ingle y se irradia hacia la región interna del muslo |
„ |
|
|
TRATAMIENTO DEPORTIVO REPOSOLa primera medida a adoptar es la supresión de todo ejercicio que pueda requerir la participación de la musculatura aductora del muslo. Ello no significa que el deportista se deba mantener inactivo. El mantenimiento de un cierto grado de condición física permitirá, una vez superada la lesión, una mejor recuperación del punto álgido de forma. En este sentido, el preparador físico deberá diseñar un programa alternativo que permita seguir trabajando las cualidades físicas a un nivel óptimo, pero evitando cualquier movimiento que pueda implicar la musculatura lesionada. El período de inactividad, referido a los aductores, se puede llegar a prolongar de 3 á 4 semanas, a partir de las cuales ya podremos comenzar con el trabajo específico de recuperación. El retorno a la práctica deportiva habitual deberá esperar a la completa recuperación funcional de las estructuras anatómicas afectadas, lo cual puede producirse, en el mejor de los casos, pasados entre 30 y 60 días desde el inicio del tratamiento. MASAJE El objetivo del masaje será el de disminuir la tensión muscular y eliminar posibles contracturas para facilitar la elasticidad de los músculos afectados. La intensidad de las presiones y su tiempo de aplicación deberán dosificarse en función del grado de inflamación del tejido, pudiendo aumentar en cada sesión según sea la respuesta del mismo. ESTIRAMIENTOS Se realizarán dos veces por semana con el objeto de flexibilizar los músculos y liberar tensión. Aplicaremos el método pasivo siguiendo las pautas que a continuación se indican:Elongación progresiva sin llegar al punto de dolor para evitar una respuesta de contracción de defensa. Prolongar la duración del estiramiento hasta el punto en que notemos una manifiesta incapacidad para seguir alongando el músculo. Efectuar tres o cuatro estiramientos por sesión con pausas de unos 60 segundos. MUSCULACIÓN Una vez superada la fase aguda (3/4 semanas), comenzaremos a efectuar ejercicios específicos de fortalecimiento de la musculatura aductora. Si fuera necesario, en un principio, nos limitaremos a realizar ejercicios isométricos en un ángulo que no resulte molesto para el deportista y más adelante ya podremos incluir ejercicios dinámicos.
- Pausas: de 60 a 90 segundos
|